Piedica Atletismo Lesiones Deportivas en Carreras y Maratón

ATLETISMO – LESIONES DEPORTIVAS

•          LESIONES DE ESPALDA RELACIONADAS CON LA CARRERA

•          LESIONES DE RODILLA RELACIONADAS CON LA CARRERA

1.         SINDROME DE DOLOR EN LA ZONA INTERNA DE LA ROTULA

2.         TENDINITIS DE LA CINTILLA ILIOTIBIAL

3.         TENDINITIS DEL BICEPS FEMORAL

4.         CONDROMALACIA ROTULIANA

5.         TENDINITIS DEL TENDON ROTULIANO

6.         TENDINITIS DE LA PATA DE GANSO

•          LESIONES DE LA PARTE BAJA DE LA PIERNA DURANTE LA CARRERA

1.         SINDROME DE DOLOR DE LA ZONA INTERNA DE LA TIBIA

2.         TENDINITIS DEL TIBIAL ANTERIOR

3.         TENDINITIS DEL TENDON DE AQUILES

4.         SINDROME DE LA BOVEDA PLANTAR DEL PIE

5.         FASCITIS PLANTAR

6.         SINDROME DE COMPRESION 

LESIONES DE ESPALDA RELACIONADAS CON LA CARRERA

Las lesiones en la parte baja de la espalda ocurren con bastante asiduidad en atletismo. A menudo, estos dolores de espalda aparecen debido a problemas biomecánicos directamente relacionados con la pierna o pié. Por ejemplo, una asimetría en la longitud de las piernas de simplemente 3 a 6 milímetros, puede ser suficiente para producir síntomas de dolor de espalda. Las principales zonas de dolor son la parte baja de la espalda (zonas lumbar y sacra), el glúteo y la pierna.

Si excluimos las lesiones de espalda que tienen un origen neurológico, la mayoría de las lesiones de espalda que sufren los atletas pueden ser debidas a las siguientes causas:

Pierna corta funcional

Tener una pierna corta funcional significa que si medimos las dos piernas, con la persona tumbada en la camilla, las dos medirán lo mismo. Sin embargo, cuando el deportista está en movimiento, una pierna es más corta que la otra debido a que un pié entra en excesiva pronación o supinación en mayor medida que el otro, o debido a alguna otra asimetría funcional. Por ejemplo, el pié derecho puede estar en posición normal, mientras que el pié izquierdo entra en excesiva pronación. Esto causaría que la pierna izquierda pareciese más corta que la derecha durante la carrera.

Pierna corta anatómica

Tener una pierna anatómicamente más corta quiere decir que si medimos las dos piernas una de ellas es más corta que la otra. Cogiendo como referencia la espina iliaca posterosuperior de la pierna más corta, esta estará más baja con respecto a la pierna más larga. Esta diferencia puede equilibrarse si el deportista está sentado. El cuerpo puede intentar compensar esta diferencia, por ejemplo, pronando el pie de la pierna más larga y supinando el pie de la pierna más corta, lo que tiende a nivelar la pelvis.
En estos casos, una asimetría puede causar síntomas de dolor en la zona baja de la espalda. En ambos casos, se detectará una asimetría en el movimiento de la espina iliaca posterosuperior en flexión de tronco, así como en el retorno a la posición neutral desde una flexión de tronco.

Excesiva pronación del pie

Una excesiva pronación del pie, bien unilateral o bilateral, resultaría en un excesivo movimiento anterior de la pelvis, causando síntomas de dolor en la zona baja de la espalda, así como en otras estructuras.

Desequilibrio muscular

Un desequilibrio muscular puede crear síntomas de dolor en la parte baja de la espalda. Debilidad de los músculos abdominales, glúteos y lumbares, combinada con una pérdida de flexibilidad de los isquiotibiales y el biceps femoral, la espalda, el tensor de la fascia lata y los flexores de la cadera, puede causar o predisponer, al atleta a dolores de espalda.

Contracturas musculares

Contracturas musculares del músculo piramidal y/o el QUADRATUS LUMBORUM, pueden dar lugar a dolores de espalda, o síntomas de dolor referido al glúteo y la pierna.

 

TRATAMIENTO

  • Si existe un desequilibrio biomecánico, el atleta debe hacerse un estudio podológico para determinar la necesidad de plantillas.
  • Fortalecimiento de la musculatura debilitada, principalmente los abdominales, los glúteos y los extensores de la espalda.
  • Aumento de la flexibilidad, poniendo énfasis en los flexores de la cadera, cuadriceps, isquiotibiales y biceps femoral, piramidal, tensor de la fascia lata, glúteos y extensores lumbares.
  • Si existe lesión relacionada con la región lumbar o sacra, puede ser necesario un tratamiento de fisioterapia (masaje, mobilizaciones articulares, ultrasonido, TENS, crioterapia) en combinación con los puntos anteriores, dependiendo siempre del estado del atleta.

 

LESIONES DE RODILLA RELACIONADAS CON LA CARRERA

SINDROME DE DOLOR EN LA ZONA INTERNA DE LA ROTULA

Excluyendo una lesión traumática, ligamentosa o de menisco, como causa de dolor en la rodilla, los síntomas de dolor en la zona interna de la rodilla, así como en la meseta tibial, suelen estar asociados con un exceso de pronación del pie durante las fases de impulso y oscilación de la carrera. La causa principal de los síntomas es una excesiva rotación interna de la tibia que acompaña a la fase de pronación del pie.
Durante la carrera, una vez que la rodilla ha llegado a su punto máximo de flexión, esta comienza la fase de extensión con la tibia y el fémur entrando en rotación externa. Cuando existe una excesiva pronación de pie, la tibia se mantiene en su posición de rotación interna y no realiza la rotación externa con el fémur. De esta manera, se crea una excesiva tensión en las estructuras internas rotulianas, ya que la rótula tiende a seguir el movimiento de rotación externa del fémur.

En una primera fase, tendremos dolor en la zona interna de la rodilla que solo aparecerá durante la carrera. No suele existir inflamación en esta fase. En una segunda fase, este dolor aparecerá durante la carrera y continuará una vez finalizada. Los síntomas de dolor pueden aparecer subiendo y bajando escaleras, (bajando principalmente), al levantarse de una posición de sentado, o al estar mucho tiempo con la rodilla flexionada (como puede ser al salir del coche) teniendo necesidad de estirar la pierna. Puede existir una mínima inflamación alrededor de la rótula. En una tercera fase, el dolor puede estar presente durante todo el día y la inflamación puede ser notable.

TRATAMIENTO

  • Crioterapia (aplicación de hielo) 3 o 4 veces al día durante 15 minutos.
  • Si existe inflamación, se recomienda medicación anti-inflamatoria, siempre prescrita por el médico.
  • Corrección biomecánica con un estudio podológico que determine la necesidad de plantillas.
  • Fortalecimiento muscular del cuadriceps, con énfasis en el vasto interno, así como del músculo tibial posterior y el FLEXOR LARGO DEL DEDO GORDO DEL PIE.
  • Modificación del entrenamiento en caso necesario, tanto en intensidad y frecuencia como en la superficie por donde se corre.
  • Prestar atención al calzado con el que se corre. Debe ser el adecuado para la carrera con suficiente absorción de impacto.
  • Tratamiento de fisioterapia (masaje, ultrasonido, TENS, crioterapia, movilizaciones articulares) es necesario en muchos casos para aliviar los síntomas y prevenir recaídas, junto a los puntos anteriores.

 

TENDINITIS DE LA CINTILLA ILIOTIBIAL

Muchos atletas desarrollan a menudo dolor en la zona lateral de la rodilla. La cintilla iliotibial se irrita e inflama debido al rozamiento con el condilo femoral externo durante la carrera. Este tipo de dolencia suele estar relacionada con cambios bruscos de entrenamiento (tanto en intensidad como en frecuencia), una incorrecta biomecácina de la carrera, o una pobre absorción del impacto causada bien por un calzado inadecuado o una superficie muy dura.
El dolor aparece durante la carrera y se localiza en la zona del CONDILO femoral externo, o a lo largo de la cintilla iliotibial. Este dolor suele desarrollarse durante la fase de oscilación, cuando la rodilla entra en fase de extensión. Normalmente aparece durante la carrera cuesta abajo, y puede llegar a desaparecer en la carrera cuesta arriba.

El atleta presenta dolor en la palpación de la cintilla iliotibial y durante la carrera. Suele existir inflamación y sobretensión a lo largo de la cintilla iliotibial.

TRATAMIENTO

  • Crioterapia (aplicación de hielo) 3 o 4 veces al día durante 15 minutos.
  • Si existe inflamación, se recomienda medicación anti-inflamatoria, siempre prescrita por el médico.
  • Corrección biomecánica con un estudio podológico que determine la necesidad de plantillas.
  • Fortalecimiento muscular si existe debilidad muscular, principalmente del cuadriceps, así como aumentar la flexibilidad de la cintilla iliotibial y el tensor de la fascia lata.
  • Modificación del entrenamiento en caso necesario, tanto en intensidad y frecuencia como en la superficie por donde se corre. Evitar la carrera en cuestas durante un tiempo, principalmente cuesta abajo.
  • Prestar atención al calzado con el que se corre. Debe ser el adecuado para la carrera con suficiente absorción de impacto.
  • Tratamiento de fisioterapia (masaje, ultrasonido, TENS, crioterapia, movilizaciones articulares) es necesario en muchos casos para aliviar los síntomas y prevenir recaídas, junto a los puntos anteriores.

 

TENDINITIS DEL BICEPS FEMORAL

Esta dolencia suele presentar dolor e inflamación en la inserción del tendón del biceps femoral en la cabeza del peroné. La lesión suele ser producida por un cambio brusco en el entrenamiento, tanto en intensidad como en frecuencia.

TRATAMIENTO

  • Crioterapia (aplicación de hielo) 3 o 4 veces al día durante 15 minutos.
  • Si existe inflamación, se recomienda medicación anti-inflamatoria, siempre prescrita por el médico.
  • Aumentar la flexibilidad del biceps femoral y los músculos isquiotibiales.
  • Modificación del entrenamiento en caso necesario, tanto en intensidad y frecuencia.
  • Tratamiento de fisioterapia (masaje, ultrasonido, TENS, crioterapia, movilizaciones articulares) es necesario en muchos casos para aliviar los síntomas y prevenir recaídas, junto a los puntos anteriores.

 

CONDROMALACIA ROTULIANA

El término más común para determinar este tipo de dolencias de rodilla es el de condromalacia rotuliana. Este es un término bastante general en el que la causa principal es un desequilibrio en el mecanismo extensor de la rodilla en relación con la cadera, la tibia o los pies. El caso más típico de este dolor ocurre en mujeres altas, con rotación interna en las dos rótulas, hipermobilidad articular general, así como una notable hiperextensión de la rodilla. A estas causas se les puede unir una rótula alta, un excesivo ángulo Q, una excesiva rotación interna de la tibia (varo), o una excesiva pronación de pie.
En este tipo de dolencia el deportista presenta un dolor general, no localizado, por debajo de la rótula, que también se puede extender a la parte interna o posterior de la rodilla, durante la carrera. A medida que la lesión avanza, el dolor aparece en otras actividades como subiendo o bajando escaleras, al levantarse de la posición de sentado, o al mantener la rodilla flexionada durante largos periodos de tiempo.

TRATAMIENTO

  • Crioterapia (aplicación de hielo) 3 o 4 veces al día durante 15 minutos.
  • Si existe inflamación, se recomienda medicación anti-inflamatoria, siempre prescrita por el médico.
  • Corrección biomecánica con un estudio podológico que determine la necesidad de plantillas.
  • Fortalecimiento muscular si existe debilidad muscular, principalmente del cuadriceps, con énfasis en el vasto interno, así como aumentar la flexibilidad de el tensor de la fascia lata y los flexores de la cadera.
  • Modificación del entrenamiento en caso necesario, tanto en intensidad y frecuencia como en la superficie por donde se corre. Evitar la carrera en cuestas durante un tiempo, principalmente cuesta abajo.
  • Prestar atención al calzado con el que se corre. Debe ser el adecuado para la carrera con suficiente absorción de impacto.
  • Tratamiento de fisioterapia (masaje, ultrasonido, TENS, crioterapia, movilizaciones articulares) es necesario en muchos casos para aliviar los síntomas y prevenir recaídas, junto a los puntos anteriores.

 

TENDINITIS DEL TENDON ROTULIANO

La tendinitis en el tendón rotuliano suele ser muy común en atletas que tienen que realizar, con frecuencia, carrera cuesta abajo y de bastante intensidad. Suelen presentar dolor e inflamación en el origen del tendón rotuliano en el ángulo inferior de la rótula. A medida que la lesión aumenta, el dolor se extiende distal a lo largo del tendón. Un excesivo angulo Q suele encontrarse en este tipo de dolencia, junto con una excesiva pronación del pie.

TRATAMIENTO

  • Crioterapia (aplicación de hielo) 3 o 4 veces al día durante 15 minutos.
  • Si existe inflamación, se recomienda medicación anti-inflamatoria, siempre prescrita por el médico.
  • Corrección biomecánica con un estudio podológico que determine la necesidad de plantillas.
  • Fortalecimiento muscular si existe debilidad muscular, principalmente del cuadriceps, con énfasis en el vasto interno, así como aumentar la flexibilidad de la cintilla iliotibial y el tensor de la fascia lata.
  • Modificación del entrenamiento en caso necesario, tanto en intensidad y frecuencia como en la superficie por donde se corre.
  • Prestar atención al calzado con el que se corre. Debe ser el adecuado para la carrera con suficiente absorción de impacto.
  • Tratamiento de fisioterapia (masaje, ultrasonido, TENS, crioterapia, movilizaciones articulares) es necesario en muchos casos para aliviar los síntomas y prevenir recaídas, junto a los puntos anteriores.

 

TENDINITIS DE LA PATA DE GANSO

La causa del desarrollo de esta tendinitis suele estar relacionada con un intento de la pata de ganso de compensar una excesiva posición de varo tibial en la fase de contacto del pie durante la carrera. Normalmente, esta lesión viene dada por una excesiva debilidad del vasto interno.
El atleta suele mostrar dolor e inflamación en la inserción del tendón de la pata de ganso. El dolor aumenta notablemente durante la palpación de esta zona.

TRATAMIENTO

  • Crioterapia (aplicación de hielo) 3 o 4 veces al día durante 15 minutos.
  • Si existe inflamación, se recomienda medicación anti-inflamatoria, siempre prescrita por el médico.
  • Corrección biomecánica con un estudio podológico que determine la necesidad de plantillas.
  • Fortalecimiento muscular si existe debilidad muscular, principalmente del cuadriceps, con énfasis en el vasto interno, así como aumentar la flexibilidad de el tensor de la fascia lata.
  • Modificación del entrenamiento en caso necesario, tanto en intensidad y frecuencia como en la superficie por donde se corre.
  • Prestar atención al calzado con el que se corre. Debe ser el adecuado para la carrera con suficiente absorción de impacto.
  • Tratamiento de fisioterapia (masaje, ultrasonido, TENS, crioterapia, movilizaciones articulares) es necesario en muchos casos para aliviar los síntomas y prevenir recaídas, junto a los puntos anteriores.

 

LESIONES DE LA PARTE BAJA DE LA PIERNA DURANTE LA CARRERA

SINDROME DE DOLOR DE LA ZONA INTERNA DE LA TIBIA

Este síndrome incluye las tendinitis relacionadas con los músculos tibial posterior y los flexores de los dedos de los pies que se localizan en la zona interna de la tibia. Es un síndrome bastante común en atletas y, a menudo, es confundido con fracturas por estrés de la tibia, así como con periostitis.
Los síntomas aparecen normalmente debido a una excesiva pronación del pie y el intento del tibial posterior y el flexor largo del dedo gordo del pie de estabilizar el pie y mantenerlo en posición neutral. Cuando la fuerza de la pronación es demasiada para estos músculos se producen microroturas en los tendones.

Los síntomas suelen mostrar dolor e inflamación en la zona posterointerna de la tibia. El dolor se localiza en la inserción de los tendones, pero también se puede extender a lo largo del tibial posterior. En la primera fase de la lesión, el atleta muestra síntomas solamente después de la carrera, pero a medida que la lesión avanza, el dolor aparecerá durante la carrera, e incluso, estará presente en todo momento. Los test de fuerza de estos músculos aumentarán el dolor y mostrarán debilidad muscular.

TRATAMIENTO

  • Crioterapia (aplicación de hielo) 3 o 4 veces al día durante 15 minutos.
  • Si existe inflamación, se recomienda medicación anti-inflamatoria, siempre prescrita por el médico.
  • Corrección biomecánica con un estudio podológico que determine la necesidad de plantillas.
  • Fortalecimiento muscular si existe debilidad de los músculos dañados.
  • Modificación del entrenamiento en caso necesario, tanto en intensidad y frecuencia como en la superficie por donde se corre.
  • Prestar atención al calzado con el que se corre. Debe ser el adecuado para la carrera con suficiente absorción de impacto.
  • Tratamiento de fisioterapia (masaje, ultrasonido, TENS, crioterapia, movilizaciones articulares) es necesario en muchos casos para aliviar los síntomas y prevenir recaídas, junto a los puntos anteriores.

 

TENDINITIS DEL TIBIAL ANTERIOR

En muchos casos esta lesión se confunde con el síndrome del compartimento anterior. Sin embargo, la tendinitis del tibial anterior se produce debido a un constante microtrauma que está relacionado con la incapacidad de este músculo de absorber adecuadamente las fuerzas de deceleración del pie durante la fase de contacto del calcáneo con el suelo. El tibial anterior debe colocar el pie en flexión dorsal justo antes del contacto con el suelo, y después, controlar la rapidez de la pronación del pie durante el contacto inicial y la fase de oscilación de la carrera.
Esta tendinitis es muy común al introducir cambios bruscos en el entrenamiento, tanto en intensidad como en frecuencia, y cuando se entrena cuesta abajo.

El deportista mostrará dolor e inflamación, primero durante la carrera, y a medida que la lesión avanza, el dolor aparecerá también después de la carrera. El dolor aumenta con la palpación de la inserción del tendón y a lo largo del músculo. Los tests musculares nos mostrarán dolor y debilidad del tibial anterior, así como debilidad de la musculatura de esta zona como puede ser el tibial posterior y el extensor largo del dedo gordo del pie.

TRATAMIENTO

  • Crioterapia (aplicación de hielo) 3 o 4 veces al día durante 15 minutos.
  • Si existe inflamación, se recomienda medicación anti-inflamatoria, siempre prescrita por el médico.
  • Corrección biomecánica con un estudio podológico que determine la necesidad de plantillas.
  • Fortalecimiento muscular si existe debilidad de los músculos dañados, junto con un aumento de la flexibilidad de estos músculos.
  • Modificación del entrenamiento en caso necesario, tanto en intensidad y frecuencia como en la superficie por donde se corre.
  • Prestar atención al calzado con el que se corre. Debe ser el adecuado para la carrera con suficiente absorción de impacto.
  • Tratamiento de fisioterapia (masaje, ultrasonido, TENS, crioterapia, movilizaciones articulares) es necesario en muchos casos para aliviar los síntomas y prevenir recaídas, junto a los puntos anteriores.

 

TENDINITIS DEL TENDON DE AQUILES

Varias son las causas que pueden llevar al atleta a desarrollar una tendinitis en el tendón de Aquiles. Las principales son cambios bruscos en el entrenamiento, sobreentrenamiento, defectos biomecánicos durante la carrera, falta de flexibilidad en el tendón y el gemelo, y la utilización de un calzado inadecuado para la carrera. Todas estas causas pueden llevar al deportista a desarrollar microroturas en el tendón. En algunos casos, también se puede llegar a dañar la cintilla que recubre el tendón, así como la bursa retrocalcánea que evita la fricción entre el tendón y el calcáneo.
Esta dolencia, en muchos casos se da en deportistas con un pie cavo, debido a una falta de flexibilidad del tendón de Aquiles, así como al constante intento de compensar con pronación del pie, la posición de varo de la tibia.

El deportista mostrará dolor e inflamación en la inserción del tendón en el calcáneo. A medida que la lesión avanza, el dolor sube a lo largo del tendón. El dolor aumenta notablemente con la palpación, con la flexión dorsal pasiva del pie, y con resistencia a la flexión plantar. Puede existir crepito a la palpación.

TRATAMIENTO

  • Crioterapia (aplicación de hielo) 3 o 4 veces al día durante 15 minutos.
  • Si existe inflamación, se recomienda medicación anti-inflamatoria, siempre prescrita por el médico.
  • Corrección biomecánica con un estudio podológico que determine la necesidad de plantillas.
  • Fortalecimiento muscular si existe debilidad de los músculos dañados, junto con un aumento de la flexibilidad del gemelo.
  • La utilización de taloneras de silicona es recomendada tanto para una mayor absorción del impacto como para una elevación del talón y la consiguiente disminución de tensión en el tendón de Aquiles.
  • Modificación del entrenamiento en caso necesario, tanto en intensidad y frecuencia como en la superficie por donde se corre.
  • Prestar atención al calzado con el que se corre. Debe ser el adecuado para la carrera con suficiente absorción de impacto.
  • Tratamiento de fisioterapia (masaje, ultrasonido, TENS, crioterapia, movilizaciones articulares) es necesario en muchos casos para aliviar los síntomas y prevenir recaídas, junto a los puntos anteriores.

 

SINDROME DE LA BOVEDA PLANTAR DEL PIE

La principal causa de la aparición de dolor en el puente del pie se debe a un sobreestiramiento del ligamento calcanoecuboideo plantar, lo que conlleva un colapso de la bóveda plantar del pie durante la fase de oscilación del pie durante la carrera. Esto suele ocurrir debido a una inadecuada función del músculo tibial posterior y lleva a una excesiva pronación del pie.
Otras dolencias que se pueden incluir en este síndrome son la irritación del nervio calcáneo interno, una contractura muscular del abductor del dedo gordo, o una fascitis plantar.

El deportista mostrará dolor en la bóveda plantar del pie, sobre todo sobre el hueso escafoide y en la articulación escafoideastragalina. Normalmente existe inflamación en la zona. Estas dolencias suelen ir acompañadas con la debilidad del tibial posterior y de los músculos intrínsecos del pie.

TRATAMIENTO

  • Crioterapia (aplicación de hielo) 3 o 4 veces al día durante 15 minutos.
  • Si existe inflamación, se recomienda medicación anti-inflamatoria, siempre prescrita por el médico.
  • Corrección biomecánica con un estudio podológico que determine la necesidad de plantillas.
  • Fortalecimiento muscular si existe debilidad del tibial posterior y de los músculos intrínsecos del pie, junto con mantenimiento de la flexibilidad del gemelo.
  • Modificación del entrenamiento en caso necesario, tanto en intensidad y frecuencia como en la superficie por donde se corre.
  • Prestar atención al calzado con el que se corre. Debe ser el adecuado para la carrera con suficiente absorción de impacto.
  • Tratamiento de fisioterapia (masaje, ultrasonido, TENS, crioterapia, movilizaciones articulares) es necesario en muchos casos para aliviar los síntomas y prevenir recaídas, junto a los puntos anteriores.

 

FASCITIS PLANTAR

La fascitis plantar puede comenzar debido a un trauma directo a la fascia plantar, como puede ser una rotura de fibras o un golpe fuerte en la inserción de la fascia plantar en el calcáneo. Sin embargo, la causa más común es una irritación crónica debido a una excesiva pronación del pie. Esto puede tener como resultado el desarrollo de microroturas en la fascia plantar, normalmente en la inserción en el calcáneo. Se puede producir también en un pie cavo debido a la constante tensión a la que esta sometida la fascia plantar.

El deportista mostrará dolor a lo largo de la fascia plantar, que se agudizará al palpar la inserción de esta. El dolor aumenta por la mañana al levantarse de la cama y dar los primeros pasos del dia. Suele existir inflamación en la zona. El dolor aparece con la palpación y con flexión dorsal del pie tanto activa como pasiva.

TRATAMIENTO

  • Crioterapia (aplicación de hielo) 3 o 4 veces al día durante 15 minutos.
  • Si existe inflamación, se recomienda medicación anti-inflamatoria, siempre prescrita por el médico.
  • Corrección biomecánica con un estudio podológico que determine la necesidad de plantillas.
  • Aumento de la flexibilidad del tendón de Aquiles, el gemelo, y la fascia plantar, así como el fortalecimiento de los músculos intrínsecos del pie.
  • Modificación del entrenamiento en caso necesario, tanto en intensidad y frecuencia como en la superficie por donde se corre.
  • Prestar atención al calzado con el que se corre. Debe ser el adecuado para la carrera con suficiente absorción de impacto.
  • Tratamiento de fisioterapia (masaje, ultrasonido, TENS, crioterapia, movilizaciones articulares) es necesario en muchos casos para aliviar los síntomas y prevenir recaídas, junto a los puntos anteriores.

 

SINDROME DE COMPRESION

Existen cuatro compartimentos oseo-fasciales en la parte baja de la pierna (entre la rodilla y el tobillo). El compartimento anterior, el lateral, el superficial posterior y el profundo posterior. Cualquiera de los cuatro puede desarrollar este síndrome o lesión. El síndrome se define como una condición en la que la función de los tejidos y la circulación sanguínea, dentro del compartimento, comienza a dejar de funcionar con normalidad debido a un aumento de la presión dentro del compartimento. Esta lesión suele ser calificada con otros nombres generales como “shin splints” o periostitis.
El compartimento anterior suele ser el que más a menudo se daña. Sin embargo, el desarrollo de la lesión es el mismo en todos los casos. En el compartimento anterior tenemos la membrana interósea, en la parte posterior, la tibia a un lado y el peroné en el otro. En la parte anterior, hay una fascia que no es flexible cubriendo el compartimento. Si la presión dentro del compartimento aumenta, no existe espacio dentro de este para que aumente de tamaño y se acomode al nuevo ensanchamiento de los tejidos. Así, los síntomas de dolor y el posible daño a los tejidos comienzan, normalmente por el efecto del impacto en esta zona, durante la carrera.

La lesión puede ocurrir debido a un traumatismo en la zona. Este caso suele ser una emergencia médica, ya que los tejidos dañados sangran dentro del compartimento y la presión aumenta pudiendo llegar a impedir el riego sanguíneo. Esto puede llevar a una necrosis en la zona, si no se actúa rápidamente.
En el caso del atleta, esta es debida a una constante repetición del impacto en la zona durante la carrera. Este impacto repetitivo, puede llevar a los músculos a contraerse y, a veces, a desarrollar microroturas, las cuales aumentan la presión dentro del compartimento.

El deportista mostrará dolor localizado en el compartimento dañado durante la carrera. Los síntomas suelen afectar al desarrollo de la carrera, una vez llegado a un nivel de alta intensidad. Sin embargo, a medida que se desarrolla la carrera, estos pueden aparecer incluso al caminar. Los músculos del compartimento afectado suelen peder fuerza y los tests musculares son positivos y dolorosos. Una vez que se deja la carrera durante un tiempo, los síntomas tienden a desaparecer por sí solos. No suele haber evidencia de síntomas neurológicos.

Si la lesión persiste después de un tratamiento conservador de fisioterapia, El diagnóstico se puede confirmar obteniendo una lectura de la presión en la zona antes y después del ejercicio. En caso positivo, se realizara una descompresión de la fascia para aliviar la tensión en la zona.

TRATAMIENTO

  • Crioterapia (aplicación de hielo) 3 o 4 veces al día durante 15 minutos.
  • Si existe inflamación, se recomienda medicación anti-inflamatoria, siempre prescrita por el médico.
  • Corrección biomecánica con un estudio podológico que determine la necesidad de plantillas.
  • Aumento de la flexibilidad del tendón de Aquiles, el gemelo, y el tibial anterior, así como el fortalecimiento de la musculatura anterior y posterior del pie.
  • Modificación del entrenamiento en caso necesario, tanto en intensidad y frecuencia como en la superficie por donde se corre.
  • Prestar atención al calzado con el que se corre. Debe ser el adecuado para la carrera con suficiente absorción de impacto.
  • Tratamiento de fisioterapia (masaje, ultrasonido, TENS, crioterapia, movilizaciones articulares) es necesario en muchos casos para aliviar los síntomas y prevenir recaídas, junto a los puntos anteriores.

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